Miradas

El mismo mar

Por Meia, de Círculo de Madres

Cada verano me pasa igual. Es como una vuelta atrás en el tiempo.
Veo a mi hijo en la orilla, saltando como un poseso, y soy yo saltando hace (ay, dios mío) cuarenta años. Es el mismo mar el que brilla y le hace -me hace- entornar los ojos. Persigo peces en la orilla, busco conchas y se las acerco a mi madre. Porque ahora yo soy mi madre, sentada en la silla de playa o de pie en la orilla gritando que no me aleje, o que salga a almorzar. Y vuelvo a ser mi hijo cuando mi madre saca el tupper con sandía fresca cortada, y me caen los chorritones por la barriga, y tengo los labios salados y dulces a la vez. Y pasa la mañana saltando en una loca esquizofrenia, ahora niña, ahora mi madre.
Y mi madre se mete en el agua conmigo y es una fiesta, ahora veo la risa de mi hijo ¡tírame otra vez, mamá! Lo cojo de la mano y lo saco a remolque del agua mientras corro, y ahora soy de nuevo como un delfin saltando las olas hasta que mi madre me deja en la orilla, ¡otra vez, mamá!
Y llega la hora de volver a comer a casa, y mi madre me llama y yo me hago la loca mientras ella mueve los brazos y la veo en jarras en la orilla... y pienso este niño que no sale, ¡mira que mañana no venimos!, y salto la última ola mientras salgo eufórica chapoteando como un caballo desbocado y qué bien que mi madre esté esperándome en la orilla con la toalla limpia, y seco al niño, enjuago los juguetes mientras el corazón aún me salta como un loco al ritmo de las olas e intento no llenarme de arena para no ganarme la riña de mamá.
Agua fresca y dulce para los pies, una ducha en casa, comer y dormir. Y mañana volverá la extraña locura, ahora yo, ahora él, ahora mi madre, ahora niña, pero el mismo mar.




1 comentarios:

  1. Precioso como todo lo que cuentas. La vida también es círculo...

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